En el corazón del Parque Nacional de Biesbosch, en los Países Bajos, donde los ríos dibujan islas y zonas de marisma, se sitúa el Biesbosch MuseumEiland. Fundado en 1984 y transformado en 2015, el museo forma parte de un ambicioso programa de gestión del agua que devolvió miles de hectáreas a su condición natural de llanura inundable para proteger ciudades como Rotterdam.
En este contexto, el museo no solo interpreta el paisaje: forma parte activa de él. En lugar de instalar una planta convencional de tratamiento de aguas, el estudio Studio Marco Vermeulen diseñó un sistema basado en un bosque de sauces autóctonos que filtran las aguas residuales del propio edificio.
Los sauces absorben nutrientes como nitrógeno y fosfatos, depurando el agua que posteriormente se devuelve al entorno natural. Este proceso no solo limpia el agua, sino que genera hábitats para aves y vida acuática, integrando la infraestructura en el ecosistema. El sistema constituye, además, una referencia a la tradición local vinculada al cultivo del mimbre, conectando tecnología, cultura y paisaje.
En un contexto global marcado por la escasez hídrica, las instituciones culturales están revisando la gestión de un recurso habitualmente invisible: el agua residual. Los sistemas naturales de depuración utilizan procesos ecológicos basados en suelos, vegetación y microorganismos.
Estas soluciones permiten reducir el consumo energético, simplificar el mantenimiento y disminuir el uso de productos químicos, al tiempo que convierten los flujos residuales en sistemas regenerativos capaces de sostener biodiversidad y resiliencia ambiental. Además, se alinean con objetivos globales como el ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y el ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres).
En un contexto muy distinto, el Arizona-Sonora Desert Museum, en Tucson, ha desarrollado un sistema adaptado a condiciones extremas. En este caso, el museo reutiliza aguas residuales tratadas para el riego, cubriendo aproximadamente el 96% de sus necesidades hídricas.
Sus instalaciones más recientes incorporan también sistemas de captación de agua de lluvia, permitiendo mantener espacios verdes en un entorno desértico sin recurrir a agua potable. La estrategia sustituye el consumo de recursos escasos por flujos reutilizados, integrando sostenibilidad y diseño en un mismo enfoque.
Desde los humedales europeos hasta el desierto norteamericano, estos ejemplos muestran una misma dirección: el agua residual deja de ser una infraestructura disimulada para convertirse en un sistema visible y activo dentro del proyecto cultural.
En este marco, el museo no solo gestiona recursos, sino que regenera su entorno, incorporando procesos naturales que amplían su impacto más allá del edificio.
NEXT IN Summit es el encuentro impulsado por ACCIONA Cultura que reúne a referentes internacionales del ámbito cultural para compartir experiencias, debatir ideas y analizar los retos que marcarán el futuro de la industria cultural.
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