A medida que se intensifican los efectos del cambio climático, la escasez de agua y los episodios de sequía se convierten en riesgos cada vez más frecuentes. Para las instituciones culturales con jardines, paisajes o espacios exteriores, diseñar con criterios de eficiencia hídrica deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.
Reducir el consumo de agua permite proteger ecosistemas, preservar entornos culturales y alinearse con marcos globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y el ODS 12 (producción y consumo responsables).
Los Huntington Botanical Gardens, en California, han transformado sus sistemas de riego mediante el uso de aspersores de alta eficiencia, controles basados en condiciones meteorológicas y sistemas de riego por goteo. A estas medidas se suman prácticas como el acolchado del suelo, el riego profundo y la sustitución de césped por especies resistentes a la sequía.
El resultado ha sido una reducción del 13% en el consumo de agua, incluso en un contexto de ampliación de la superficie ajardinada. Además, la institución ha reducido sus derechos de extracción de aguas subterráneas en un 30%, contribuyendo a la recuperación de acuíferos.
El centro también ha incorporado sistemas de recogida y almacenamiento de agua de lluvia, como el implementado en el Steven S. Koblik Education & Visitor Center, capaz de captar y almacenar grandes volúmenes para recargar el subsuelo y mitigar los efectos de periodos de sequía.
El Exploratorium, situado en la bahía de San Francisco, ha desarrollado un sistema de climatización que utiliza agua de la bahía, eliminando la necesidad de torres de refrigeración y ahorrando millones de litros de agua potable al año.
El museo complementa esta estrategia con la recuperación de agua de lluvia para su uso en sanitarios y con la instalación de sistemas de fontanería eficientes, como urinarios sin agua y cisternas de doble descarga.
El Museu do Amanhã, en Río de Janeiro, incorpora un modelo de gestión hídrica integral. El edificio recoge hasta 290.000 litros de agua de lluvia, que se reutilizan en distintos procesos, mientras que su sistema de climatización emplea agua de la bahía de Guanabara.
Además, el museo trata aguas grises para su uso en riego y sanitarios, reduciendo significativamente la dependencia de las redes municipales.
La eficiencia en el uso del agua se configura como una forma de resiliencia institucional. En jardines, patios o instalaciones exteriores, cada decisión de diseño tiene un impacto directo en el consumo y en la relación con el entorno.
La combinación de soluciones técnicas, como sistemas de riego eficientes, con estrategias de diseño ecológico (selección de especies, tratamiento del suelo o gestión del paisaje) permite a las instituciones culturales reducir su demanda hídrica, aliviar la presión sobre los recursos locales y consolidar su papel como agentes responsables en el contexto ambiental.
NEXT IN Summit es el encuentro impulsado por ACCIONA Cultura que reúne a referentes internacionales del ámbito cultural para compartir experiencias, debatir ideas y analizar los retos que marcarán el futuro de la industria cultural.
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