Museos vivos donde cultura y biodiversidad crecen juntas

De Panamá a Madrid, distintos espacios culturales están integrando naturaleza y conocimiento en una misma experiencia. 

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Los llamados museos vivos, espacios donde la biodiversidad se cultiva, investiga y muestra, trasladan el conocimiento ambiental al ámbito público. Funcionan como un conector entre ciencia y experiencia cotidiana, demostrando que la naturaleza no es un concepto abstracto, sino un sistema vivo que requiere protección. Estos espacios encarnan el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 (vida de ecosistemas terrestres), subrayando la urgencia de preservar hábitats y especies en un contexto de creciente fragilidad ecológica. 

En Ciudad de Panamá, el Biomuseo, diseñado por Frank Gehry, se extiende hacia el exterior a través de los jardines del Biodiversity Park. En estas tres hectáreas, donde más del 80% de las especies vegetales son nativas o endémicas, el paisaje se organiza en distintas áreas temáticas que prolongan el discurso del museo. 

 

El jardín actúa como una extensión viva de la exposición permanente, reforzando la idea de Panamá como puente biológico entre continentes. La biodiversidad no solo se interpreta: se experimenta directamente en el entorno. 

En Brasil, el Instituto Inhotim propone una integración radical entre arte contemporáneo y biodiversidad. Situado en Brumadinho, en el estado de Minas Gerais, el complejo combina una de las colecciones artísticas más relevantes de América Latina con una extensa reserva botánica. 

 

Este espacio protegido funciona como centro de conservación, investigación y educación, y está considerado el mayor museo al aire libre del mundo. Las obras se insertan en jardines tropicales y ecosistemas nativos, generando una experiencia en la que percepción estética y conciencia ecológica se desarrollan de forma simultánea. 

En el centro de Madrid, el Real Jardín Botánico ofrece una experiencia distinta: un recorrido entre más de 5.500 especies vegetales procedentes de todo el mundo. Fundado en el siglo XVIII y hoy vinculado a la investigación científica, el jardín combina su función académica con la de archivo vivo de biodiversidad. 

 

Al mismo tiempo, actúa como un espacio de refugio en el contexto urbano, recordando que las grandes ciudades también pueden desempeñar un papel activo en la conservación ecológica. 

En contextos tan diversos como Panamá, Brasil o España, estos ejemplos apuntan a una misma idea: la conservación de la cultura y la de la naturaleza forman parte de un mismo marco. 

 

Al convertir los jardines en espacios de aprendizaje, los paisajes en entornos de investigación y la biodiversidad en patrimonio compartido, estos museos amplían su función hacia una forma de cuidado y responsabilidad que trasciende el propio edificio. 

 

En este sentido, el museo se redefine como un espacio que no solo interpreta el mundo, sino que participa activamente en su preservación. 

NEXT IN Summit es el encuentro impulsado por ACCIONA Cultura que reúne a referentes internacionales del ámbito cultural para compartir experiencias, debatir ideas y analizar los retos que marcarán el futuro de la industria cultural.
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