Museos preparados para el futuro: una cuestión de personas

La transformación de los museos no depende solo del diseño o la tecnología. En muchos casos, comienza en los equipos que los sostienen y en su capacidad para incorporar nuevos conocimientos y formas de trabajo.

Volver a Ideas y pensamiento

Cuando se habla de la transformación de los museos, es habitual pensar en nuevas arquitecturas, en diseños expositivos innovadores o en la incorporación de tecnologías digitales. Sin embargo, los cambios más profundos suelen producirse en el trabajo cotidiano de quienes sostienen la institución.

 

Son los equipos quienes traducen las estrategias en algo real: ajustan la iluminación, planifican las exposiciones, interactúan con los visitantes y toman decisiones que, acumuladas, configuran cómo se percibirá el resultado de todo ese trabajo a largo plazo. Cuando esas personas cuentan con formación y herramientas adecuadas, se convierten en agentes de transformación, capaces de generar nuevas ideas e integrar valores de cuidado, responsabilidad y excelencia en la vida del museo.

 

Este enfoque conecta además con marcos globales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, en particular con la acción por el clima (ODS 13). Invertir en las personas no solo permite cumplir con estándares, sino también ejercer liderazgo, impulsar la innovación y fortalecer la relación con la comunidad.

En 2016, el Manchester Museum fue la primera institución cultural en adoptar el Carbon Literacy Project, una iniciativa de formación que ayuda a comprender y reducir el impacto de carbono a nivel individual y organizativo. El personal recibe formación certificada y participa en grupos de trabajo centrados en acción climática y justicia social. 

 

Este modelo distribuye la responsabilidad del cambio en toda la institución. Desde el ámbito curatorial hasta los equipos de atención al público, cada rol contribuye a una cultura compartida orientada hacia un futuro más sostenible. 

En el Victoria & Albert Museum (V&A), el desarrollo profesional incorpora contenidos específicos sobre responsabilidad ambiental y social. Estos programas preparan a los equipos para integrar estos principios en su práctica diaria.

 

El museo demuestra así como una institución de gran escala puede activar el cambio desde dentro, alineando los valores que comunica en sus exposiciones con su funcionamiento interno.

El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), en Barcelona, adopta un enfoque más operativo. A través de su intranet, comparte “cápsulas informativas” con recomendaciones prácticas sobre sostenibilidad: reducir residuos, optimizar el uso de energía o adoptar hábitos más responsables en el día a día. 

 

Al traducir conceptos complejos en acciones concretas, el museo muestra cómo pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo pueden transformar el comportamiento colectivo de una organización

Los museos han sido tradicionalmente espacios de aprendizaje para el público. Al invertir en el desarrollo de sus equipos, extienden esa función hacia el interior de la institución. La formación deja de ser un complemento para convertirse en una herramienta que permite mantener la relevancia, la capacidad de adaptación y la conexión con la sociedad.

Las islas de biodiversidad muestran que incluso en entornos densamente urbanizados, los museos pueden actuar como agentes de restauración ecológica. Al generar hábitats para distintas especies, estos espacios no solo contribuyen a la conservación, sino que permiten a los visitantes reconectar con el entorno natural

 

En este contexto, la protección de la biodiversidad deja de percibirse como una cuestión lejana para convertirse en una experiencia próxima, integrada en el propio recorrido del museo. 

NEXT IN Summit es el encuentro impulsado por ACCIONA Cultura que reúne a referentes internacionales del ámbito cultural para compartir experiencias, debatir ideas y analizar los retos que marcarán el futuro de la industria cultural.
saber más

Saber más